Hola, me llamo Santi Camps, acabo de cumplir 39 años y, lo creais o no, me he curado de lo incurable, un Parkinson juvenil, y me gustaría compartir con todo el mundo el proceso seguido porque creo que puede ayudar a mucha otra gente.
Todo empezó a mis 25 años, aunque yo nada sospeché, cuando de forma repentina e inexplicable, perdí completamente el sentido del olfato. Entonces no le di demasiada importancia, ni tan sólo fui al médico. 10 años después, mi brazo izquierdo empezó a temblar mucho cuando mantenía relaciones sexuales. Poco tiempo después, ya con 36 años, el brazo empezó a paralizarse, no podía escribir a máquina con la mano izquierda y no movía el brazo izquierdo al andar. La terrible sospecha de un tumor cerebral empezó a rondarme, pero tras unos meses de médicos y pruebas el diagnóstico fue muy distinto, Parkinson Ideopático. Es difícil describir la sensación de ese momento, entre el alivio de no tener un tumor y la carga de tener la enfermedad Parkinson, que entonces para mi era una gran desconocida, poco más que un tembleque de viejos (qué equivocado estaba, ¿verdad?).
El diagnóstico vino acompañado de otras informaciones adicionales. Me dijeron que la enfermedad provocaba restreñimiento, insomnio y depresión. A pesar de no haber tenido hasta ese momento ninguno de esos síntomas, me pasé 3 meses restreñido y con insomnio. Por suerte, tuve muy claro que la depresión la provocaba el diagnóstico y no la enfermedad en si, y que yo no me iba a deprimir. También por suerte, 3 meses después, comprendí que el restreñimiento y el insomnio me los había provocado el diagnóstico médico (es el llamado efecto nocebo, por ser como un placebo negativo), y esos síntomas desaparecieron.
Empecé el tratamiento con parches de Neupro, un medicamento que estimula los receptores de dopamina, y empezó mi andadura con el Parkinson, por un lado leyendo y buscando todo tipo de información sobre la enfermedad, las vías de investigación actuales y los tratamientos alternativos, en un intento de comprender, y por otro lado viendo como los síntomas avanzaban inexorablemente y a pasos agigantados. Un año después apenas podía andar, mi pierna izquierda no respondía ni aún tomando la dosis máxima de Neupro. Incluso empezó a fallarme un poco el brazo derecho. La siguiente medicina disponible, la Levodopa, me asustaba porque había leído mucho sobre los efectos devastadores que provocaba en el cuerpo. Pero cuando me explicaron el funcionamiento del Sinemet, que combina la Levodopa con Cardiodopa para asegurar que la dosis llegue íntegra al cerebro, accedí a tomarla. Eso suposo un cambio radical en mi calidad de vida, estaba de nuevo al 100% !! Pero sólo duró 6 meses, tras los cuales las 3 pastillas al día ya no me eran suficientes. Así que retomé mi búsqueda de la verdad.
En todo este tiempo he tenido muy clara una sóla cosa: ésto tenía que tener solución, y si la ciencia no la encontraba antes la iba a encontrar yo, aunque me llevara toda la vida investigando. He tardado tres años y he leído todo tipo de ensayos clínicos y he probado prácticamente todas las terapias alternativas: acupuntura, kinesiología, osteopatía, masajes, chi-kung, deporte, vitaminas, minerales, mms y cds, yoga, meditación, dietas alkalinas, dietas vegetarinas, dietas hipocalóricas, dietas paleolíticas, tratamientos holísticos, hidratación, etc. Algunas de éstas terapias mejoraban mi estado temporalmente, pero luego volvía a estar mal, así que las descartaba por no atacar el orígen del problema, al igual que las medicinas oficiales. Yo quería dar con la solución definitiva. Actualmente, no se me traba la lengua al decir que sé de Parkinson mucho más que la mayoría de médicos.
Entonces, os preguntaréis con ansiedad, ¿ Cúal es la solución ? La palabra clave es Psicosomática. El Parkinson ideopático, que corresponde al 85% de los casos, y especialmente los casos que afectan a gente joven, proviene de conflictos emocionales. Si se descubren esos conflictos y se elimina la actividad conflictiva, los síntomas desaparecen o al menos disminuyen notablemente. Bueno, en realidad el análisis psicosomático es bastante complejo, y dará para otro post completo, pero de momento os sugiero a todos los que estéis padeciendo la enfermedad que hagáis el siguiente ejercicio.
Cojed una hoja de papel y dibujad 4 columnas. En la primera anotaremos la fecha aproximida y la edad que teníamos, en la segunda anotaremos nuestros momentos vitales, todos aquellos que recordéis impactantes o importantes para vosotros, desde vuestro nacimiento hasta la actualidad. En la tercera columna anotaremos uno o varios de estos sentimientos:
- Separación. De algún ser querido.
- Miedo
- Responsabilidad
- Problemas de Dinero
- Doble Vínculo: querer hacer algo y no hacerlo por no dañar a alguien, o al revés, no querer hacer algo y aceptar hacerlo por complacer a alguien.
Finalmente, en la cuarta columna, anotad si en ese momento se desencadenó algún síntoma, o hubo una mejora o empeoramiento de síntomas ya existentes.
Bien, ya tenéis el mapa de vuestro Parkinson. A veces puede resultar duro solucionarlo, o incluso admitirlo, pero con ayuda externa es posible. Si alguno de vosotros está interesado, sed libres de escribirme por email adjuntando esa información y os pondré en contacto con alguna de las personas que me ayudaron a mi a superarlo. Mi correo es mi nombre y apellido todo junto añadiendo @gmail.com
Feliz recuperación a todos
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